UNI Europe hace suyo el posicionamiento de UGT sobre inteligencia artificial

UNI Europe ha hecho suyo el posicionamiento de UGT sobre inteligencia artificial (IA) y su impacto en el mundo del trabajo.

UNI Europe ha hecho suyo el posicionamiento de UGT respecto a la inteligencia artificial (IA) y su impacto en el mundo del trabajo. La posición del Sindicato se enmarca en el trabajo realizado por el equipo de expertos de alto nivel sobre IA de UNI ICTS y su materialización en la redacción de un documento sobre inteligencia artificial.

En este debate sobre inteligencia artificial, UGT ha venido mostrando su desacuerdo en la exclusión de cualquier referencia al factor trabajo como elemento a considerar dentro del “Proyecto de Directrices de Ética de IA para IA de Confianza” (Trustworthy AI).

Sin lugar a dudas, el factor trabajo es un elemento clave para el desarrollo de las personas libres en las sociedades prósperas y avanzadas, como son las de los Estados Miembros de la Unión. El trabajo representa una pieza fundamental del Estado del Bienestar europeo, tanto desde un punto de vista económico y fiscal, como de dignidad humana.

Además, en las relaciones laborales residen evidentes derechos fundamentales, tal y como se establece la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (artículos 5, 15 y 31, además del 27 y 28), la Declaración Universal de Derechos Humanos (artículos 23 y 24) y los Convenios de la OIT sobre la discriminación (empleo y ocupación) (n.º 111) y sobre el trabajo forzoso (n.º 29). Es indiscutible que el empleo consolida la libertad del individuo, su progreso personal y su inclusión social plena.

En opinión del Sindicato no es admisible diseñar unas directrices sobre la AI que no contemplen la perspectiva laboral, que afecta a una amplia mayoría de nuestros conciudadanos europeos y que está presente en la cotidianidad de nuestras vidas. No es posible imaginar un futuro del empleo gobernado por una IA que no tenga en cuenta aspectos básicos de la humanidad como empatía, compresión, asertividad, inteligencia emocional, y por supuesto, compasión y probidad. No podemos permitir un futuro del trabajo pilotado por algoritmos de decisión autónoma, que puedan tomar decisiones contra principios básicos de la la dignidad humana; que tomen decisiones discriminatorias, parciales, irresponsables o incluso ilegales, desde un punto de vista penal y laboral.

En consecuencia, UGT ha pedido la inclusión, dentro del Proyecto, de un capítulo específico que estudie las pautas éticas de la IA dentro del entorno laboral.

Evaluación de una IA “de confianza”

Para UGT, el único método posible para conseguir una “Trustworthy AI” es mediante la creación de organismos públicos, independientes y autónomos para la inspección, control y auditoría de los algoritmos laborales. Se trataría de organismos con personal altamente especializado y cualificado, que pudiesen evaluar las decisiones de los algoritmos laborales a auditorías, comprobando la idoneidad de su funcionamiento.

Por ejemplo, para analizar el comportamiento de cualquier plataforma de inteligencia artificial, se debe estudiar el set de datos que se ha usado para entrenar estos algoritmos. Así, se verificaría si los datos están sesgados o si la muestra es lo suficientemente amplia y significativa para ser veraz y plural, y por lo tanto, realmente objetiva.